Dionisio: el dios alegre

Dioniso dios mitológico griego

Dionisio, el dios alegre, el que era responsable de las orgías y las grandes fiestas. Según dice la mitología griega, andaba de pueblo en pueblo con una copa de vino.

Además, es uno de los 12 dioses olímpicos y jugó un papel importante en muchos hechos que se desenvolvieron en la mitología griega.

¿Quién es Dionisio?

Era el dios de las fiestas, del vino, así como del éxtasis, se le atribuye ser el patrono de la agricultura y el teatro, sus apariciones siempre fueron misteriosas y con consecuencias.

Estaba acompañado de un séquito, al cual eran denominados sátiros y ménades. Con los cuáles armaba su fiesta en donde llegara. Además, llevaba vino a todos lados, y según la mitología, fue el inventor del néctar de los dioses.

Se dicen que las ménades andaban errantes por el mundo al lado de Dionisio, a su vez, eran sus amantes, y junto con los sátiros, eran grupos lujuriosos de mucha exuberancia.

Los sátiros eran parte del cortejo y tenían como función general todo el alboroto en cada lugar que llegaban junto con Dionisio. Eran criaturas pícaras y muy alegres.

En algunos lugares era considerado como El Libertador, pues con el placer del vino y las orgías, era capaz de liberar a las personas de ser normales y disfrutar los deseos de la carne.

En sí, el poder de Dionisio estaba ligado a la posibilidad de mezclar la música del aulós para que el individuo cayera en un desenfreno sin cuidado ni preocupaciones.

Entre los romanos era conocido como Baco, y provocaba un frenesí que era denominado como Bakcheia.

Origen de Dionisio

Según la mitología griega, Dionisio era hijo de Zeus y Sémele. Pero Hera, muy celosa de la relación de ambas, engañó a la joven.

Le dijo que esa persona que aparecía en realidad no era Zeus, por lo tanto debía exigir que apareciera en su forma original. Sémele, sin saber las consecuencias, logró convencerlo.

Pese a que Zeus se negó, finalmente mostró su verdadera apariencia, y en medio de truenos y mucha energía, la joven Sémele se quemó, pero antes, Hermes logró salvar el pequeño que estaba en el vientre de la mujer.

Es así como terminó de crecer en una hendidura hecha en la pierna de Zeus, al nacer se convirtió en otro de los 12 dioses olímpicos.

Durante su infancia estuvo a cargo de Hermes. Y según la mitología, éste último lo dio en adopción al rey Atamante, pero le advirtió que lo criarán como una niña para evitar la ira de Hera.

Al crecer, Dionisio se convirtió en un habilidoso fabricante de vino, pero algunos estiman que Hera lo hizo vagar como loco por toda la tierra.

Pero fue curado por Rea, quien le enseño los ritos religiosos, y así Dionisio emprendió su viaje por toda Asia enseñando el arte y cultivo de la vid.

Características de Dionisio

Por ser un dios que según la mitología griega, recorrió gran parte del mundo, llevando el éxtasis y el desenfreno, muchos solo lo reconocían como un extranjero.

Entre las características más esenciales se menciona:

Generalmente era acompañado de su grupo, denominados los tiasos, que era el grupo de hombres o mujeres borrachos. Cantaban y generaban alboroto en donde llegaban. Era parte del poder que teníy el dios.

De joven era muy atractivo. Se dice que un día Dionisio fue secuestrado por unos marinos, quienes creyendo que era un príncipe, lo ataron para pedir una recompensa.

Intentaron atarle pero nada fue posible. El dios se convirtió en un león que emitía sonidos de flauta, y todos los que entraron en contacto con él, los mató. Mientras que los que saltaron al mar fueron convertidos en delfines.

En muchas ocasiones andaba semidesnudo, o vestido con piel de cabra o pantera.

Tenía una corona de hiedra y vid.

Así como una copa llena de vino la cual llevaba a todos lados como símbolo de la alegría y el éxtasis.

Poderes de Dionisio

El poder de Dionisio estaba relacionado con su capacidad de generar el éxtasis en los lugares donde llegaba, por ello está relacionado con muchos cultos.

Pues además, con la música y la lujuria provocaba un desenfreno que era acompañado con el vino como elemento principal.

Podía transformarse en algún animal y tenía la capacidad de transformar a otras personas.

Era el dios del teatro y podía inspirar a las actuaciones y transmitir las emociones ante el público.

Su carruaje era tirado por leopardos. Podía generar lujuria y despreocupación entre las personas que escuchaban su música.

Podía conceder deseos sobrenaturales.

Mitos de Dionisio

Entre los mitos que giran en torno a la figura de Dionisio se pueden mencionar los siguientes:

Con el Rey Midas:

Una de las historias dice que un día su padre adoptivo se perdió, y fue encontrado en los jardines del rey Midas, allí estuvo 10 días y 10 noches, y finalmente fue devuelto a Dionisio.

Así, el rey como recompensa recibiría un deseo, el que quisiera. Midas pidió que todo lo que tocara se convirtiera en oro. Pero al ver que todo lo que quería se convertía en el metal precioso. Pidió a Dionisio que le quitara ese don.

Finalmente, Midas, por orden de Dionisio, se bañó en las aguas del río Pactolo, cuyas arenas se convirtieron en oro.

Con Licurgo:

El rey de Tracia, Licurgo, al saber que Dionisio estaba en su tierra encerró a todos los seguidores del dios.

Dionisio, molesto con Licurgo, lo maldijo con locura, y en ese desenfreno mató a su hijo con un hacha, pensando que era un brote de hiedra. Un oráculo afirmó que hasta no dieran muerte al rey, la maldición seguiría, y así, el pueblo dio muerte a Licurgo.

Con Ámpelo:

Según el mito, Ámpelo, era un sátiro muy querido por Dionisio, pero fue muerto por un toro bravo, así, las Moiras le concedieron una segunda vida como parra de vino, de la cual, cuenta la historia, Dionisio hizo el primer vino.

El teatro:

En la edad antigua, se hacían rituales, los cuáles invocaban a Dionisio, lo que generaba histeria y desenfreno en el canto.

Es así, como el ritual fue sustituido con el tiempo, hasta convertirse en una teatralidad que fue formalizándose hasta establecer el teatro como arte.

De hecho, el primer teatro en Grecia se llamó “Dionisio” en honor al dios, y tenía una capacidad de 13 mil personas.

Conclusiones

Dionisio quizás no tenía la fuerza o los grandes rayos de Zeus, pero sí estuvo presente en muchos pueblos de la antigua Grecia, así como fue reconocido en Roma.

Rituales y grandes festines eran atribuidos al dios de la fiesta y la despreocupación y surge el término de rituales dionisiacos.


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